POR LEONEL PEÑA: Sueño con una comunidad progesista, con visión de futuro y con personas que crean en el esfuerzo individual y colectivo. Sueño con una comunidad que no deje caer su autoestima y que crea en sus hombres y mujeres. Me encantaría ser parte de un conglomerado que asuma los retos díario que implica vivir fuera de la patria.
Que pensemos diferentes a los que no han tenido la oportunidad de vivir en paises desarrollados, que capitalicemos las oportunidades que nos rodean y que en lugar de exportar los métodos que nos humillaron en nuestros paises nos sacudamos y entremos por el aro de los avances que tenemos a manos.
Quiero una comunidad que compita, que crezca y que renuncie al estancamiento que nos mantienen inscripto en la triste lista de paises tercermundistas. Aspiro a que mi gente pueda ver más allá del discurso reiterado de un político vacío que nada aporta al progreso de los que más ayudan necesitan.
Me encantaría que todos comprendamos que el éxito personal nunca dependerá de repetir fracasos colectivos. Espero que pronto terminemos de convencernos que el costo de no hacer nada por superarnos es mayor que el de actuar con deseo firme de progresar.
Quiero vivir entre gente que no se deje marear por los engaños de los politicos que nunca nos han respetado. Que la familia termine de entender que todo comienza en nuestro hogar y que sin educación no hay libertad.
FE, OPTIMISMO Y CONFIANZA
El optimismo, la fe, la confianza, la esperanza, el positivismo, son actitudes a asumir en momentos de crisis. Hay que acudir a esas actitudes para no contribuir a que las cosas negativas que ocurren se agraven más.
Son elementos aconsejables precisamente ahora cuando pasamos por un periodo complicado pero no insoluble, y menos en una nación como esta con todos los recursos para salir adelante. Hay que mirar al pasado cuando situaciones similares han tenido lugar pero han sido superadas. Por ello hay que echar mano y afianzarnos en declaraciones como la del jefe de la reserva federal ayer cuando presagio con fundamentados argumentos que la decesión pudiera terminar este mismo año y en el 2.010 vendría el de la recuperación. Dios lo oiga. Términos mas o menos similares pero con varios agregados utilizo anoche el Presidente Obama en su discurso al Congreso.
Hay que acogerlos con fe y confianza y recordarlos a todo momento: “reconstruiremos el país, nos recuperaremos y Estados Unidos emergerá con mas fuerza que nunca antes”. Ayer, tras las palabras del señor Bernanke director del banco central, los inversionistas reaccionaron con esperanza.
Tanto así que el precio de las acciones subió de inmediato en la bolsa de valores. Desde luego ello no derrota definitivamente la incertidumbre y la realidad muestra otro panorama. Pero si estimula y da optimismo. El torrente millonario que genera la ley de estimulo económico y el compromiso del gobierno, de los políticos, de la dirigencia honesta de la nación tiene que empezar a rendir sus frutos. No es fácil implementar la sanación de un problema de la magnitud del que nos han creado, pero tiene que dar buenos resultados, es apenas lógico suponerlo.
Como ha ocurrido en el pasado cuando en situaciones más o menos similares los Estados Unidos han salido airosos, se han erguido sobre el resto del mundo y han consolidado su poderío económico, que tanto necesita a nivel interno como externo, para felicidad de sus ciudadanos. Por ello vamos a derrotar el pesimismo, a sobreponernos de las angustias, a ser creativos, incisivos, fuertes, a enfrentar las dificultades y no amilanarnos, a soportar estoicamente las dificultades mientras llegan tiempos mejores.
Porque han de llegar, tienen que llegar, como ha quedado comprobado en el pasado. Y no olvidemos que de las grandes crisis salen las grandes soluciones y un futuro promisorio.
Autorr: Eucario Bermudez